HISTORIA
La teoria del flogisto es una hipótesis debida a J.J Becher del siglo XVII.
Esta teoria apareció en 1669. Su obra propuso una versión particular de la teoría de los cuatro elementos. En este caso, el papel fundamental estaba reservado a la tierra y al agua, mientras que el fuego y el aire eran consideradas como simples agentes de las transformaciones. Todos los cuerpos, tanto animales como vegetales y minerales, estaban formados
según Becher por mezclas de agua y tierra. Defendió también que los verdaderos elementos de los cuerlos debían ser investigados mediante el análisis y, en coherencia,
propuso una clasificación basada en un orden creciente de composición.
Becher sostenía que los componentes inmediatos de los cuerpos minerales eran tres tipos diferentes de tierras.
cada una de ellas portadora de una propiedad: el aspecto vitreo, el carácter combustible y la fluidez o votatilidad.
La tierra que denominó "terra pinguis" se consideraba
portadora del principio de la inflamabilidad. Su nombre
podría traducirse como "tierra grasa" o "tierra oleaginosa". En la alquimia se conoce con el nombre de azufre, aunque Becher empleó también otras expresiones para designarla, entre ellas "Azufre flogisto" (significa inflamable). Finalmente fue la palabra "Flogisto" la que acabó imponiéndose, gracias a la labor del más defensor de sus ideas, Georg Ernst Stahl (1660-1734). según Stahl, el flogisto era un principio ígneo
que formaba parte de las sustancias combustibles. Cuando éstas ardían, el flogisto se desprendía, pasaba a otra sustancia capaz de recogerlo y daba lugar a un movimiento que era origen del calor y el fuego, observables en la combustión. Su gran contribución fue relacionar la combustión con otros procesos como la fermentación o con la calcinación de los metales.